12 pasos para mejorar tu autoestima

Muchas veces hablamos de la necesidad de “querernos más” y mejorar el concepto que tenemos de nosotros mismos. La autoestima abarca todos nuestros aspectos, desde el físico hasta el interior, y es una cualidad cambiante y flexible en las personas que vamos formando a lo largo de nuestra vida y por lo tanto puede modificarse si trabajamos en ella para mejorarla.

Lo que los demás ven en nosotros o, más bien lo que nosotros pensamos que los demás ven, es crucial para determinar nuestro grado de autoestima. Entramos en el terreno de la seguridad y la confianza en uno mismo, minado por las influencias del exterior. Pero si hay algo que determina el estado de salud de nuestra autoestima es la infancia. El refuerzo positivo o negativo con el que hayamos contado desde los primeros pasos de nuestra vida va a ser fundamental para nuestra seguridad emocional en el futuro

La persona con autoconfianza, a pesar de sus errores y de sus equivocaciones, tiende a fijarse principalmente en sus logros, acepta las valoraciones de los demás, y aprende que lo importante es avanzar e ir mejorando poco a poco, por lo que ningún fracaso les desmotiva. En este caso estamos hablando de un círculo “virtuoso”, en el que la persona en cuestión, cuanto más alta tiene la autoestima, mejor se siente, y cuanto mejor se siente, más alta tiene su autoestima.

Así mismo tu autoconcepto es la base de tus habilidades sociales. Si adquieres una autoestima sana y sólida no sólo te aportará salud interior, sino también exterior porque irradiará a tu círculo social y familiar. Empezarás a disfrutar de varios beneficios:

–          Ampliará las expectativas de lo que te va a pasar. Al tener una imagen positiva de ti mismo, te atreverás a hacer más cosas porque creerás que te saldrán mejor. Vivirás más experiencias.

–          Mejorará tu estado de ánimo: Si te gustas tendrás más motivos para estar feliz.  El tiempo que pase la gente a tu lado será de mayor calidad ya que todos preferimos estar con personas que nos brinden una mirada positiva del mundo.

–          La gente querrá estar contigo por cómo se sentirán también con ellos mismos. Sí, se parece a la anterior, pero no es lo mismo. La gente a tu lado se verá reflejada en ti y se sentirán mejor porque estarán siendo más positivos. Les gustarás a los demás por cómo son ellos cuando están contigo.

Está muy bien centrarse en cómo mejorar la autoestima, pero en cualquier caso hay que resaltar que normalmente aumentarla es una consecuencia de algo anterior. No se consigue de la nada. No basta con aplicar consejos que nos focalicen en lo positivo. Desde luego ayudan, pero normalmente el fortalecimiento de la autoestima se consigue al enfrentarnos y superar miedos e inseguridades. Cuando nos enfrentamos, reducimos la autocrítica destructiva y potenciamos la constructiva.

Y ¿por dónde empezamos? Bueno, aquí tienes algunos consejos para comenzar a fortalecer tu autoconcepto:

1. Confía de manera positiva en tus habilidades.

La autoestima está comprobado que juega un papel muy importante en afrontar el estrés y recuperarse de acontecimientos difíciles. Recuérdate habitualmente sobre cuáles son tus fortalezas y logros. Convertirte en alguien más confiado sobre tu propia habilidad de responder y manejar las crisis es una manera inmejorable de construir tu futura resiliencia.

Ten siempre presente los recuerdos de éxito y los logros que hemos conseguido: Si estás pasando por un mal momento, esfuérzate en recordarlos y escríbelos para poder encontrarlos siempre que lo necesites. Celebra cada pequeño paso que das hacia la consecución de tus objetivos. Esta mentalidad será un motor impulsor que te dará fuerzas para seguir adelante con tus metas

2. Encuentra un sentido y propósito a tu vida.

En ocasiones el hecho de enfrentarnos a retos o hechos que nos hagan tener que desarrollar recursos personales, nos motiva a buscar y a encontrar un sentido a nuestra existencia, lo que puede tener un papel muy importante en nuestro autoconcepto.

3. Cultiva de manera activa tu optimismo.

Pensar en positivo no implica ignorar el problema y sólo focalizarnos en soluciones positivas. Lo que nos quiere motivar es a comprender que los obstáculos son transitorios y que uno posee las habilidades para enfrentarse a ellos (y que aunque no los tenga los puede desarrollar). Con lo que uno se enfrenta puede ser difícil, pero es importante permanecer con un halo de optimismo sobre un futuro donde también ocurran cosas buenas.

4. Conócete.

Con tus fortalezas y tus debilidades. Reconoce que situaciones te producen malestar. Sé consciente de tus actitudes  para poder introducir comportamientos más eficaces, así podrás saber qué quieres en realidad y podrás manejar tus emociones. Conocerte implica poder mirarte sin juicio, aceptando tus limitaciones, tus sombras. En este sentido, el trabajo personal es fundamental

5. Evita los pensamientos negativos sobre ti mismo.

La autocrítica es buena y tiene sentido cuando es constructiva, esto es, nos ayuda a comprendernos mejor y a superarnos. Pero cuando ésta se vuelve cruel a punto de generar sentimientos de culpa o resignación al fracaso, nos llevan a un desequilibrio emocional que nos paraliza. Está bien eso de ser críticos con nosotros mismos, pero siempre orientado a crecer y aprender.

6. No te compares con nadie.

Por supuesto que es inevitable pensar en aquellas cosas que nos diferencian de los demás o admirar a alguien por tener ésta o aquélla cualidad. Pero es muy dañino hacerlo por costumbre, porque podríamos terminar fijándonos sólo en aspectos que nos hacen sentirnos inferiores o “peores”. No seas injusto contigo mismo. Todos tenemos virtudes y defectos, áreas en las cuales nos desempeñamos mejor y otras en las que somos menos talentosos. Cada persona es única en sí misma, ahí radica su grandeza.

7. Considera los errores como oportunidades de aprendizaje.

No hay nada mejor para el propio aprendizaje, que hacer balance de los errores cometidos, pero siempre en términos de mejoras para próximas oportunidades.

8. Ponte como objetivo el logro, no la perfección.

Cuando pretendemos hacerlo todo y que salga perfecto, estamos generando unas expectativas de resultados que no siempre se cumplen. Nunca llegarás a ser realmente feliz si sientes que nunca es suficiente. Aprende a aceptar la vida tal y cómo es y a las personas tal y cómo somos. Si sabes que nadie es perfecto, no te exijas a ti mismo lo imposible.

9. Recuerda lo positivo.

Cuando pienses en tu vida y aparezcan recuerdos negativos, míralos y acéptalos, pero no te dejes llevar por ellos. Se irán asociando con recuerdos similares y podemos encontrarnos en un punto en el que parece que no encontramos nada bueno en nuestra vida pasada. En ese momento párate,  trata de buscar voluntariamente otro recuerdo positivo, de éxito, que conlleve emociones gratas. Es necesario ver lo negativo, pero centrarnos siempre en lo positivo.

10. No dependas de la aprobación de los demás. 

Las personas con una baja autoestima suelen estar demasiado pendientes de la opinión de los demás. Vivir intentando cumplir las expectativas de los otros es una vida de esclavitud mental.

11. Hazte responsable de tu vida.

Adoptar el papel de víctimas, creyendo que todo lo malo que nos pasa es culpa de los demás o de la suerte nos impide tomar las riendas de nuestra vida.

12 Céntrate en tu crecimiento personal.

El ser humano está en constante desarrollo y nunca deja de aprender. Siempre podemos adquirir habilidades, mejorar aspectos concretos y ser mejores personas. Nunca es tarde para seguir creciendo.

“Lo que creemos de nosotros mismos y de la vida llega a ser nuestra verdad.” – Louise L. Hay

 

carmela

1 Comentario

    1. Toda mi vida he peleado con mi falta de confianza y me he perdido muchas cosas por creer que no seria capaz. Me ha resultado muy interesante este articulo, gracias por compartir tus conocimientos con nosotros.

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